jueves, 7 de septiembre de 2017

Negativas


Dice mi gurú que tengo que aprende a decir NO. Dice que es una palabra de solo dos letras, monosílaba y que sale con apenas un chasquido de la lengua. "Es fácil", me repite, "inténtalo". Sabe que me cuesta horrores, así que insiste, me acorrala y me obliga. Digo NO al aire, pero claro, es que al aire le da igual.

Entonces me señala un taburete y dice: "Ahí sentado está alguien que te pide algo que necesita de ti. ¿Lo estás viendo?". Yo me hago el despistado, pero él sabe que lo veo y sabe que está tocando en un punto de mi alma que es sensible, pero es que por eso es un gurú, porque conoce el atlas del sufrimiento.

"Cuándo a ti te niegan algo, ¿te enfadas con quien lo hace?" "No", le digo. "Entonces, ¿por qué piensas que ellos lo harán contigo?" Le digo que no lo sé, mirando a un punto perdido de la pared, aunque puede que sí lo sepa. Enumero razones mentalmente: ¿Porque necesito su aprobación? ¿porque temo su rechazo? ¿porque me afecta lo que piensen de mí? Cualquiera podría ser la respuesta, pero, como siempre, dudo. ¿Y si solo estuviese en mi mente? ¿Y si al final resultara que no pasa nada por un NO?

Interrumpe mis pensamientos, a su manera, con otra idea: "Ahora recuerda alguna ocasión en la que tenías el NO en la punta de la lengua, pero acabó siendo un SÍ. Vuelve a aquel momento e imagínate qué hubiera pasado si te hubieras negado”. Rememoro, cambio la respuesta y las imágenes posteriores aparecen en la película de mi mente. No son malas, ni buenas, solo distintas. 

Me pregunto y le pregunto si ese resultado distinto hubiera sido mejor con la negativa. Mi gurú responde que él no tiene la respuesta y yo me enfado con él. Me dice: "Nadie conoce el futuro, nadie sabe si las respuestas son buenas o malas, sin embargo, ¿por qué crees que tenías el NO a flor de piel?". Lo pienso y digo "porque me lo decía mi instinto". Frunce el ceño y me echa en cara: "Entonces... ¿por qué no le hiciste caso? ¿Te ha fallado muchas veces?". "No muchas", digo, y ahora me enfado conmigo mismo.

"Tu instinto es tu aliado, es ese otro que vive dentro de ti y que piensa antes que tú. No te habla, ni te da razones, solo te da su sabia opinión en pocas y silenciosas palabras."

Asimilo las enseñanzas de hoy: “Tengo que aprender a decir NO cuando mi instinto me lo diga.

Pero, ¿y cuándo se equivoque?

Y mi instinto me responde con otra pregunta: ¿Tan malo es equivocarse?

5 comentarios:

  1. Tu instinto es el pájaro azul de Bukowski. Si te paras a escucharlo lo encuentras ahí, piando casi de manera imperceptible. Hazle caso, pero ten presente que querrá que quemes el mundo.
    Isma

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  2. Me has hecho pensar, sobre todo con la parte de las preguntas, creo que sé cuál sería mi respuesta a "por qué no dices no?". Si te sirve de ayuda, elige algo en lo que hayas dicho "no" y verás que en el fondo a veces lo dices, por lo tanto eres fuerte... más de lo que piensas. Yo creo que en tu caso le das oportunidades a las personas porque... quieres hacerlo. Quieres ayudar.

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  3. El problema quizá sea cuando ese instinto te lleva la contraria, cuando está diciendo que deberías negarte, pero no le haces caso y dices SI. Otras veces ese mismo instinto te dice que vale, que palante, que no todo es seguro en la vida y hay que arriesgarse. Yo creo que hay que escucharle siempre, aunque se equivoque alguna vez.

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  4. A veces el instinto se equivoca, si, pero creo mil veces mejor ese error que cualquier acto contrario a él. El problema es que vivimos en una sociedad donde imperan otros sentidos y solemos enterrar ese pájaro azul. Aprender a decir No es más importante que aprender a decir Si?? Ahí lo dejo...

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  5. Me encanta tu guru¡¡ Seguiré sus reflexiones con interés :) que ganas de equivocarse...

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